El eje temático de este año busca concentrar la atención sobre la importancia de los ecosistemas saludables para garantizar el bienestar humano. Los datos sobre la pérdida de suelo fértil reafirman la necesidad de promover la gestión eficiente de los suelos para actuar rápidamente ante esta amenaza a la seguridad alimentaria.

Cada 5 segundos se pierde una superficie equivalente a un campo
de fútbol producto de la erosión.

Las técnicas agrícolas inadecuadas y el cambio climático aceleran la erosión del suelo, pero se pueden mitigar antes de que el mundo se enfrente a una pérdida catastrófica para las funciones críticas de los ecosistemas.